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||| La hermenéutica en la discusión filosófica contemporánea
Simposio Pensar la Enfermedad en América Latina y el Caribe
VIII Congreso Colombiano de Filosofía
Ponente
Universidad
Universidad
Conferencia
Universidad de la Sabana
Cuando me enfermo, se enferma toda mi vida. La comprensión de la enfermedad desde la biografía
Resumen
"Estos pensamientos son críticos para la práctica clínica porque el cuidado de los enfermos se desarrolla en historias. Desde el comienzo de los síntomas hasta la finalización del tratamiento, la enfermedad debe ser comunicada." (Charon, 2012, p. 342)
La vivencia de la enfermedad es un fenómeno humano muy particular, que pone de manifiesto la vulnerabilidad e inestabilidad de la existencia humana. Dada la radicalidad y la ocurrencia de dicho fenómeno, la ciencia médica ha dedicado innumerables esfuerzos en brindar diagnósticos y tratamientos cada vez más elaborados, de la mano de desarrollos tecnológicos; que den cuenta de la particularidad de la enfermedad en cada paciente. Sin embargo, dicha especificidad se les escapa. Por esto, para dar cuenta de la especificidad de la enfermedad en cada individuo es necesaria una patología especial. ¿Qué significa lo especial de una patología especial?
Resulta fundamental entender esta particularidad que encierra el sentido de lo especial, fundamentalmente porque permite ver cómo en cada enfermedad se da lo no común, lo desconocido. En este sentido, la patología se relaciona con lo oculto que se puede manifestar en lo simbólico. Asumir la simbología del mundo implica tomar la responsabilidad de ser médico y de mediar la tragedia de la enfermedad de otra manera, pues no porque exista lo oculto se debe negar la opción de la cura o caer en el nihilismo. Antes bien, estar ante lo oculto como símbolo debe conducir a una perspectiva optimista del médico y del sentido de la curación: “en la patología siempre hay algo oculto detrás de cada cosa, y en esto son iguales todas las enfermedades” (Weizsäcker, 2005, p. 188), más adelante afirma el autor que al tomar seriamente esto oculto es que se entiende “que también todas las enfermedades pueden considerarse como transformaciones” (Weizsäcker, 2005, p. 188). A partir de lo anterior se hace patente como la biografía puede ser un método que responda a esta particular comprensión de la enfermedad.
La nueva patología asume así las siguientes hipótesis: lo patológico es transformación, la biografía enlaza la subjetividad y asumir la enfermedad necesita una forma dinámica de entender el tiempo. Con relación a la transformación podemos decir que, en cuanto la enfermedad se entiende como misterio que se manifiesta, es una transformación donde algo que está oculto permanece y algo nuevo aparece. Con relación a la subjetividad, lo patológico debe asumir la relación íntima entre sujeto y objeto. La enfermedad no se comprende sin la conexión de los dos polos, muy cercana a la versión fenomenológica de la intencionalidad, a decir verdad; donde se hace patente la relación íntima que existe entre el sujeto y el objeto. Sin embargo, en la experiencia de la enfermedad, el cuerpo no se manifiesta como un objeto sin más; sino, por el contrario, como un objeto dotado de significación histórica, que no se determina exclusivamente por su espacialidad. En la historia de nuestra vida y de nuestras enfermedades se muestra que nuestro cuerpo soy yo mismo.
Dicho lo anterior, en la presente ponencia se busca especificar qué entendemos por patología especial, por qué es necesaria para atender adecuadamente a las particularidades de la enfermedad en cada individuo y cómo la biografía puede ser el mejor marco para comprender el fenómeno de la enfermedad.
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