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||| La hermenéutica en la discusión filosófica contemporánea
Simposio Pensar la Enfermedad en América Latina y el Caribe
VIII Congreso Colombiano de Filosofía
Ponente
Universidad
Universidad
Conferencia
Universidad Industrial de Santander
Cuerpo como fronteras heridas, intervenidas y resistentes. Un diálogo entre enfermedad, biopolítica y posthumanismo
Resumen
El presente trabajo explora desde el campo del cuerpo la relación existente entre una reflexión filosófica sobre la enfermedad con la biopolítica y la tecnología. En este sentido, la hipótesis que queremos explorar es la siguiente: el cuerpo ofrece un campo de trabajo fructífero, desde la filosofía de la enfermedad, que le permite conectarse con las líneas de la biopolítica contemporánea y de la filosofía de la tecnología. Para sostener esta hipótesis necesitamos tomar ciertas posturas, algunas más arriesgadas que otras, la primera es asumir el cuerpo como frontera. La filosofía, sociología o antropología que se encargan del cuerpo han llegado a una sólida tesis conjunta: el cuerpo es oscuro, difícil de captar, imposible de aprisionar en conceptos y, aun así, central dentro del análisis de las ciencias sociales y humanas. Ante esta tesis, se nos hace necesario tomar un rodeo y proponer al cuerpo como frontera, esta metáfora permite entender la corporalidad desde los siguientes puntos: como procesos de transición y contaminación; un constante estado de vulnerabilidad, acogimiento y acceso; una territorialidad determinada por la mezcla y lo intersubjetivo.
La segunda postura de nuestro trabajo es retomar una hipótesis ya muy conocida por todos nosotros: es en la enfermedad que el cuerpo se hace presente. Pero, queremos ahora explotar la idea que está interna a esta afirmación, a saber: lo disruptivo es lo que permite pensar. La filosofía de la enfermedad aporta a una reflexión de carácter antropológico al entender el lugar de lo disruptivo. En este caso analizaremos ejemplos paradigmáticos de esta relación del cuerpo enfermo como portal de comprensión de nuestras visones sociales y políticas. El cuerpo, como cuerpo enfermo, nos liga al ámbito biopolítico de control y manejo de la carne. Lo anterior ya que, este se hace presente en su diferencia, en un estar ahí a pesar de la precariedad, es aquel que permite entender el deseo del dominio y la forma en que los poderes políticos reglamentan al cuerpo desde el ocultamiento de lo enfermo, lo diferente, lo discapacitado.
Esposito afirma en uno de sus textos que el cuerpo es el espacio oscuro entre dos ámbitos ontológicos claramente determinados en la tradición occidental: personas y cosas. El cuerpo se mantiene como un remanente entre ambas posibilidades de existencia, no pudiendo ser catalogado completamente en ninguna de ellas, ni excluido. Se interpone como una materia que no es un útil pero que se conecta con lo maquinal; a la vez que, este es el portador de lo que es la persona y parece ser un algo diferente a las otras materias vivas o inertes. La pregunta sobre cómo cambia su condición durante la enfermedad es fundamental. Parece ser que el cuerpo enfermo en cuanto materia de intervención y de cuidado vuelve a estar entre estas dos orillas sin poder tener una forma acertada de comprensión. Como ultima postura queremos ver hasta qué punto la propuesta del posthumanismo nos permite comprender este cuerpo enfermo fronterizo que es atravesado en una forma identitaria, no ocasional ni accidental, por el objeto técnico que procura salvarlo y a la vez cosificarlo. De esta manera, queremos confrontar la tesis clásica de cuerpo como cuerpo vivo y cuerpo físico con la del cuerpo posthumano.
Con estas apuestas queremos aportar a una discusión contemporánea de la filosofía de la enfermedad y a la difícil situación que tenemos de falta de conceptos y problemas dualistas a la que siempre tenemos que responder cuando nos encontramos ante el acaecimiento de la enfermedad.
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