top of page

Simposio Pensar la Enfermedad en América Latina y el Caribe

VIII Congreso Colombiano de Filosofía

Ponente

Universidad

Universidad

Conferencia

Pontificia Universidad Javeriana

Narrar es ser: desvelando la esquizofrenia a través de las metáforas de su vivencia

Resumen

“La filosofía es una reflexión para la cual toda materia es buena, y, estaríamos dispuestos a decir, para la cual toda materia tiene que ser extranjera” (Canguilhem, 2015, p. 11). Esta indicación, que encontramos en la introducción de Lo normal y lo patológico de Canguilhem, nos abre el camino a nosotros también para la tarea que nos proponemos, a saber, acercarnos a la esquizofrenia no desde la perspectiva médica (psiquiátrica), sino desde la filosófica, asumiendo la enfermedad como posibilidad constitutiva del hombre en cuanto ser improbable y frágil. Los puentes que queremos extender entre el saber médico y la aproximación filosófica nos revelan problemas estrictamente humanos, que se mueven en el horizonte de sentido frente al sufrimiento. Nuestra mirada a esta vivencia se orienta en el terreno del carácter simbólico del hombre que produce metáforas como respuesta a circunstancias límites no eliminables de la vida humana. Siguiendo a Cassirer, podemos decir que hay ciertas enfermedades que por su naturaleza son también patologías simbólicas. En nuestro caso, las metáforas y su carácter traslaticio nos conducirán a través de la experiencia de la esquizofrenia. Esta mirada a la metáfora puede ofrecernos un campo de comprensión de la enfermedad y de la imposibilidad de conceptualizar dicha circunstancia extrema. Para desarrollar nuestra tarea se requiere entonces tejer un diálogo entre la psiquiatría y la filosofía. Este diálogo implicará, en primer lugar, aproximarnos a un método de tematización y terapéutico de enfermedades mentales ya desarrollado por los doctores George Lakoff y Mark Jonhson, lingüista y filósofo respectivamente; esta se denomina la teoría de la metáfora conceptual (TMC). En un segundo lugar, contrastar los alcances de este método, en la medida de lo posible, con el trabajo de la metaforología blumenberguiana como un camino para desarrollar una antropología filosófica que dé cuenta de la vivencia de la enfermedad como un modo de estar en el mundo. Si el hombre es el animal constitutivamente enfermo y su vida, por tanto, es un permanente y dramático enfrentamiento con el mundo, podemos entonces rastrear en la esquizofrenia esos datos esencialmente humanos. En particular, este padecimiento nos permitirá ahondar en la condición pática del animal ficticio y novelesco, que inserto en la cultura busca (sin mucho éxito) salvarse y protegerse, aunque lo pueda hacer de modo temporal y pasajero. El desajuste del esquizofrénico nos permitirá entonces rastrear una circunstancia fundamental del hombre que, a su vez, nos dará acceso a la particularidad de su vida, su sentido y posibilidad: las voces en el laberinto.
bottom of page