top of page

Simposio Pensar la Enfermedad en América Latina y el Caribe

VIII Congreso Colombiano de Filosofía

Ponente

Universidad

Universidad

Conferencia

Pontificia Universidad Javeriana

Proyecto leibniziano de bienestar comunitario: una propuesta de salud pública

Resumen

Leibniz apoyado en la postura del compromiso comunitario: bonum publicum, bonum commune, considera que la medicina deba estar incluida dentro de un programa de reformas sociales necesarias para el mejoramiento de la vida. En tanto que, el filósofo alemán concibe la salud como un bien público que se ha de preservar y, la enfermedad como un problema social que debe ser prevenido y atendido oportunamente, no solo desde la esfera médica sino también en el campo gubernamental a través de la generación de un plan de salud pública. Interés anidado con otros proyectos de política pública, como son las propuestas de la iluminación de las calles de las ciudades, la implementación de un sistema de transporte y, por supuesto, la creación de sociedades científicas dedicadas a la investigación. Por esta razón, el filósofo alemán señala que la preocupación por la salud y la enfermedad es un asunto que ha de ocupar la agenda de los gobernantes y de la población en general, ya que implica el compromiso ético-político que se adquiere al convivir en comunidad. Este compromiso se ve particularmente exigido, cuando una comunidad o un individuo están afectados por una dolencia o enfermedad. En esta medida, en 1681, Leibniz diseñó un proyecto de salud pública centrado en establecer un programa de atención y precaución integral para el cuidado poblacional ante una eventual epidemia. La propuesta se la envió al duque Ernst-Augusto, e incluso para los tiempos actuales resulta tener gran relevancia pues, lo planteado por Leibniz guarda ciertas similitudes con algunas de las medidas que los gobiernos establecieron ante la crisis sanitaria generada por el COVID- 19. Consideramos importante mostrar de qué manera Leibniz planteó una propuesta de tal envergadura, que asume la salud y la enfermedad como un asunto público y no privativo del ámbito corporal individual. El proyecto leibniziano sugiere un plan de disposición gubernamental de manejo ético-político que los gobernantes pueden implementar con propósito de mitigar el daño, contener la propagación de una enfermedad de rápida transmisión y evitar la eventual muerte, durante el tiempo en que la medicina logra trazar acciones preventivas y curativas ante la situación. El horizonte político del que parte el filósofo alemán para plantear sus recomendaciones se ajusta a una perspectiva de cuidado integral de la vida y de promoción de la solidaridad social, ya que atender la salud tanto individual como colectiva se convierte en un punto de total interés para cualquier gobernante, sobre todo en situaciones que ponen en peligro la integridad de las comunidades. El desarrollo de la propuesta indica cómo los gobernantes deben generar medidas de ordenamiento territorial y orden público centradas en la prevención y la curación con el propósito de impedir y controlar la propagación de la enfermedad. En este orden de ideas, Leibniz sugiere tomar medidas enfocadas en tres ejes. El primero referido a la movilidad poblacional y fronteriza para promover el distanciamiento y el aislamiento social. El segundo señala el respaldo económico y comercial a las poblaciones afectadas. Y el tercero se centra en indicar la promoción del bienestar social integral para garantizar condiciones de vida individuales y colectivas de toda la población, acciones que, para las actuales circunstancias, no han perdido vigencia.
bottom of page